El sector pisquero peruano amplía su alcance en los mercados internacionales con un desempeño sin precedentes, mientras la industria chilena enfrenta el desafío de adaptarse a un nuevo escenario comercial marcado por el dinamismo y la diversificación de destinos.

El pisco peruano alcanzó en 2025 su mayor volumen exportado hasta la fecha, con 9,5 millones de dólares en ventas internacionales, una cifra que sitúa al sector en un escenario inédito y plantea un desafío directo a la industria chilena, tradicional competidora en la región.

Las estadísticas, difundidas por la Gerencia de Agroexportaciones de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX) y recogidas por BioBioChile, confirman que el crecimiento peruano no solo se sostiene, sino que amplía la brecha con el mercado chileno, que experimentó un retroceso en el mismo periodo.

Según la data oficial de ADEX, Perú exportó pisco por un valor total de 9.503.261 dólares entre enero y diciembre de 2025. Este monto representa un incremento de 12% respecto a los 8.489.759 dólares registrados en 2024. El salto se refleja también en el volumen exportado: 1.698.871 kilogramos en 2025 frente a 1.546.049 kilogramos el año anterior.

Los destinos

La distribución por mercados revela el liderazgo de Estados Unidos, que absorbió el 41% de las exportaciones peruanas, con compras por 3.879.339 dólares y un crecimiento del 17% anual.

España se ubica como segundo destino, con 1.231.859 dólares y una variación positiva del 12%. Países Bajos, Japón, Bélgica, Francia y Reino Unido figuran en el grupo de países que más demandaron pisco peruano. Japón, pese a una caída del 40% en valor respecto a 2024, sigue presente entre los principales compradores.

ADEX destaca que el ranking presentado agrupa los mercados más relevantes, mientras que el resto se consolida bajo la categoría “los demás países”. Esta dispersión da cuenta de una estrategia de diversificación que busca no depender de pocos destinos, objetivo mencionado de manera reiterada por los gremios del sector.

El contraste chileno

En el caso de Chile, las exportaciones de pisco en el primer cuatrimestre de 2026 marcaron una reducción de 34,5% respecto al mismo periodo del año anterior, con un monto de 951.419 dólares, según reportó el Ministerio de Agricultura y ProChile.

En 2024, la industria chilena había logrado exportaciones por 5,3 millones de dólares, lo que representó un crecimiento de 33% respecto a 2023. No obstante, la tendencia se revirtió en 2025 y 2026.

China fue el principal destino del pisco chileno en 2025, con una demanda que creció 461,1%. Sin embargo, las autoridades y gremios del sector reconocen que la industria enfrenta el reto de consolidar su presencia en mercados como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Alemania, Canadá, España y Francia, donde la competencia peruana avanza con fuerza.

Chile reúne a más de 2.800 productores de uva pisquera, con una producción anual cercana a 35 millones de litros. El ministro de Agricultura, Jaime Campos, remarcó en la celebración del Día Nacional del Pisco (15 de mayo) que “detrás de la producción del pisco chileno hay cultura, tradición y valores de la identidad nacional que es necesario conservar, fomentar y preservar”.

Impulso y estrategia

En declaraciones a BioBioChile, Carmen Robatty de Moquillaza, presidenta del Comité de Pisco de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX), subraya que uno de los principales retos del sector es “reforzar la fiscalización y el uso adecuado de la Denominación de Origen (DO), con el fin de proteger la autenticidad de nuestro pisco y evitar la competencia desleal”.

Robatty, además, enfatiza que la diversificación de mercados resulta fundamental para sostener el crecimiento y fortalecer toda la cadena productiva.

“Actualmente, nuestro principal destino es EEUU. En cuanto a las oportunidades, el pisco tiene un importante potencial gracias al reconocimiento de la gastronomía peruana, el crecimiento de la coctelería, la participación en concursos internacionales y espacios comerciales como Expoalimentaria, que permiten acercar la oferta nacional a compradores de distintos países”, detalla la presidenta del comité.

Robatty también remarca la coordinación constante con instituciones como el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, Promperú, Indecopi y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el objetivo de posicionar al pisco peruano en el ámbito internacional.

El trabajo conjunto entre productores, gremios e instituciones públicas, sumado a la participación en ferias y eventos de promoción, ha sido clave para el desempeño exportador alcanzado en 2025, asegura la vocera.

Mercados y diversificación

El análisis de los destinos evidencia la estrategia de diversificación implementada por los exportadores peruanos. Aparte del liderazgo en Estados Unidos, España y Países Bajos aparecen como mercados en expansión. Francia, Bélgica, Reino Unido, Colombia y Australia también figuran como destinos relevantes, aunque con variaciones anuales que muestran la volatilidad del sector.

Las cifras proporcionadas por ADEX muestran que, pese al descenso en algunos mercados, el crecimiento global de las exportaciones permitió al pisco peruano alcanzar una participación histórica.

“Las expectativas para este año son continuar ampliando la presencia del pisco en el exterior mediante la diversificación de mercados, la participación en ferias internacionales y el fortalecimiento de las acciones de promoción comercial”, destaca Robatty.

Voces de la industria

El sector empresarial en Perú subraya la importancia de la calidad y la autenticidad del producto. Santiago Queirolo T., director de Viñas Queirolo, remarca que “el pisco es peruano, por supuesto”.

Asimismo, sostiene que la tradición vitivinícola del país, el trabajo de generaciones y la apuesta por la innovación han permitido que el pisco peruano sea reconocido en mercados internacionales. “Sobre todo el pisco, que es un producto único de nosotros y producto bandera”, afirma.

El enfoque en la mejora constante, la asesoría técnica y la búsqueda de nuevas zonas de cultivo han impulsado a empresas como Viñas Queirolo a expandirse y a consolidar su oferta en el extranjero. El trabajo de promoción, la participación en ferias y el acompañamiento de entidades estatales forman parte del engranaje que sostiene al sector.

El mensaje chileno

En el contexto del Día Nacional del Pisco celebrado en Chile el pasado 15 de mayo, el senador Matías Walker Prieto, representante de la región de Coquimbo, publicó un mensaje al respecto en su cuenta de X.

“El pisco nació en Chile, es orgullo nacional y de nuestra región. Hoy, en el Día Nacional del Pisco, brindamos por los agricultores y productores pisqueros que mantienen vivo este producto que viene de los campos de Coquimbo y Atacama. Nuestro compromiso es seguir apoyando a quienes cultivan las uvas y las transforman en el mejor destilado del mundo”, destacó.

Las autoridades chilenas, como el ministro de Agricultura Jaime Campos y el presidente de la Asociación de Productores de Pisco de Chile, Francisco Munizaga, recalcan el impacto económico y cultural de la industria, que genera cerca de 4.000 empleos directos y 40.000 indirectos.

La proyección internacional del pisco chileno y la defensa de su denominación de origen, reconocida desde 1931, son puntos recurrentes en el discurso oficial.

Desafíos y prioridades

La pugna comercial y la búsqueda de nuevos mercados marcan la agenda del sector pisquero en ambos países. Carmen Robatty puntualiza que “nuestro trabajo como sector privado es, con el apoyo de nuestras autoridades, fortalecer su posicionamiento y autenticidad en los diversos mercados. La prioridad es dar a conocer su calidad, tradición e identidad”.

La estrategia peruana se orienta a consolidar la denominación de origen, proteger la autenticidad del producto y ampliar su llegada a consumidores de distintas latitudes.

El crecimiento en 2025, respaldado por cifras históricas, refuerza el optimismo en el sector y mantiene el pulso con la industria chilena, que busca nuevas alternativas para revertir la caída exportadora.

Factores productivos

La industria del pisco en Perú involucra a miles de productores y trabajadores a lo largo de la cadena productiva, al igual que en Chile.

El destilado se produce exclusivamente con ocho variedades de uvas pisqueras, cultivadas en cinco regiones con denominación de origen: Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna. El proceso productivo, la selección de mostos frescos y la regulación de la graduación alcohólica otorgan al pisco peruano características diferenciadas.

En Chile, el sector concentra su producción en las regiones de Atacama y Coquimbo, con más de 2.800 productores de uva pisquera y una red de empleos que abarca la agricultura, la elaboración y el turismo asociado a la bebida.

El presidente de la Asociación de Productores de Pisco de Chile pone énfasis en el valor agregado y en la generación de mano de obra calificada a lo largo de toda la cadena.

Futuro inmediato

Las cifras y testimonios recogidos por BioBioChile reflejan un escenario dinámico, marcado por la competencia directa y el afán de ambos países por fortalecer su presencia en el mercado internacional.

El crecimiento peruano, sustentado en datos oficiales y en la estrategia de promoción coordinada entre sector público y privado, plantea un reto concreto a la industria chilena, que deberá ajustar su estrategia para recuperar el terreno perdido y responder a la expansión de su vecino.