ONGs instan a la liberación de presos políticos mientras los supervivientes del terremoto intentan contactar con sus familiares
(CNN En Español – CNN Chile) Las organizaciones de derechos humanos han intensificado sus llamamientos para que se permita el acceso a los presos políticos en Venezuela y se les ponga en libertad, después de que dos potentes terremotos azotaran el país sudamericano el miércoles.
Dos agencias internacionales exigieron al Gobierno que levante la censura en las plataformas en línea y los canales de redes sociales, advirtiendo que no hacerlo podría costar vidas.
Human Rights Watch insistió en que las autoridades “deberían desbloquear” los sitios web censurados para “permitir que todos los detenidos, incluidos los presos políticos, se comuniquen con sus familias”.
El Centro de Derechos Humanos Robert & Ethel Kennedy, con sede en Estados Unidos, solicitó “información transparente sobre la situación de los presos políticos y las condiciones de los centros de detención”.
“Reiteramos nuestro llamamiento a la liberación inmediata de todos los presos políticos”, añadió el centro.
Amnistía Internacional se hizo eco de esas demandas, afirmando que las autoridades “deben garantizar el derecho a la vida, la integridad personal y la libertad al tiempo que prestan asistencia a la población”. Los rescatistas y los familiares de los detenidos deberían tener acceso a “todos los centros de detención” para “verificar la seguridad de todos los detenidos y suministrarles necesidades básicas, incluida la atención médica esencial”, añadió la organización.
“Las autoridades venezolanas deben levantar de inmediato las restricciones ilegales y desproporcionadas a la libertad de los miles de exvíctimas de detención arbitraria”, declaró Amnistía Internacional.
Según cifras recopiladas por la organización no gubernamental Foro Penal, al 25 de mayo permanecían más de 400 presos bajo custodia tras años de régimen autoritario.
Recuerden: los dos potentes terremotos se produjeron apenas unos meses después de que las fuerzas estadounidenses detuvieran al expresidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, lo que provocó una gran inestabilidad política en un país asediado por crisis económicas e hiperinflación.