Los pistachos son uno de los frutos secos más reconocidos y consumidos, siendo parte esencial de la fabricación del apetecido chocolate de Dubái en su cremoso relleno verde.

Pero, como pasa con otros granos, como el cacao y el café, su producción está viviendo los embates del clima y especialmente las consecuencias de las acciones humanas sobre la extracción del agua, con efectos en distintas zonas productivas del mundo y que, por ende, podría terminar a la larga impactando en los precios.

En resumen, el bombeo excesivo de agua (a lo que pueden sumarse temas de sequía), hace que los acuíferos bajo las plantaciones no reciban tanta agua de vuelta a la hora de regar las superficies o caer precipitaciones.

Así, llegará un momento en que las granjas dejan de producir y, en el entretanto, el terreno baja varios centímetros -e incluso docenas- al año.

El pistacho se hunde… literalmente

La Deutsche Welle (DW) recogió el caso de los Estados Unidos (EEUU) e Irán, dos de los principales productores de pistacho y que enfrentan el mismo problema.

En el país persa, productores de la región de Rafsanjan -con generaciones ligadas al trabajo en torno a la semilla- están viendo cómo el suelo se hunde hasta 37 centímetros (cm) al año por la combinación de sequía y la extracción de agua subterránea.

Y mientras antes se podía encontrar agua a 20 metros, hoy muchos tienen que perforar hasta los 300 metros. Incluso, algunas tierras han debido ser abandonadas luego de secarse los pozos.

Cultivo de pistachos en California | DW

A decenas de miles de kilómetros, en la región agrícola del Valle Central en California, donde se cultiva la mayor parte del pistacho en el mundo, también hay zonas donde el suelo baja 20 cm por año.

“A medida que ha disminuido la disponibilidad de agua superficial, los agricultores han recurrido cada vez más al agua subterránea”, comentó Joe Coelho, estadounidense cuya familia trabaja el fruto desde el 2000.

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Armin, un agricultor de pistacho en Rafsanjan al que DW cambió su nombre por temas de seguridad, dijo al medio alemán que antes eran reconocidos “por la calidad” de sus frutos secos, pero “ahora somos conocidos por el precio bajo”.

Y es que Irán antes era reconocido como el mayor productor mundial de pistachos. Sin embargo, las sanciones internacionales y la competencia global han cambiado el mercado y los beneficios del auge del chocolate Dubái no están llegando hasta los agricultores del país persa.

El cacao y el café, también en problemas

Fuera del mercado de frutos secos, dos de los alimentos más apetecidos del mundo han pasado por fuertes incrementos de precio y si bien había parecido que la tormenta se estaba calmando, el fenómeno de El Niño volvió a presionar al cacao y el café.

Por ejemplo, a inicios de julio el precio del café llegó a anotar un salto diario superior al 15%, el mayor desde el 2000.

A fines de agosto, los precios del cacao anotaban un rebote de más de 130% frente a sus mínimos de febrero. Según un análisis de Emanoelle Santos de XTB, el mercado reevaluó a la baja las perspectivas de producción en Ghana y Costa de Marfil, dos partes de la principal región productora del mundo, el África Occidental, donde el clima nublado ha favorecido la enfermedad de la mazorca negra.

En ambos casos, El Niño también viene a impactar tanto al café el cacao.

En el primer caso, las fuertes lluvias terminan por impactar las plantaciones de cafetos en zonas como Brasil. Luego, el cambio drástico a un clima sin precipitaciones también termina por afectar las perspectivas de producción, remarcaron desde XTB.

Y en el caso del cacao, el fenómeno meteorológico puede generar condiciones más secas y cálidas en el África Occidental, estresando las plantanciones.