Los mercados están cambiando su ánimo ante los desafíos económicos y fiscales que tendrá el próximo gobierno de José Antonio Kast.

En un contexto de déficit fiscal, débil crecimiento, expectativas de un recorte masivo del gasto y el impacto de la guerra en Irán en el precio del petróleo, Bloomberg reveló que subió la prima de riesgo de la deuda chilena a cinco años .

Los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) -una especie de “seguro” en caso de impago de deuda-, se incrementaron más de 14 puntos básicos desde de los 39 vistos el 2 de febrero, siendo este último el mínimo pospandemia.

En detalle, la semana pasada los CDS subieron 7 puntos base hasta 52, su nivel más alto desde noviembre según los datos de la plataforma. A su vez, el diferencial de tasas entre los bonos del Tesoro estadounidense y la deuda soberana chilena subieron a 89 puntos básicos desde los 86,2 del 4 de febrero -mínimos de 19 años- según JPMorgan.

El complejo panorama económico y fiscal que le toca a Kast

La razón detrás de este cambio en la prima de riesgo responde a un cúmulo de problemas económicos que se han ido acumulando y que le tocará recibir a la próxima administración, como el citado déficit o el alza del petróleo, que ha revivido temores de mayores presiones inflacionarias -aunque ahora se ha moderado alrededor o bajo de los US$90 tras las últimas declaraciones de Trump y el G7-.

Sin embargo, las expectativas sobre Kast en cuanto a austeridad fiscal, mejoras burocráticas y recortes de impuestos, terminaron por enfrentarse a la “la cruda realidad”, dijo el economista jefe para Latinoamérica en Itaú, Andrés Pérez, a Bloomberg.

“Si quieres recortar el gasto por más de un punto porcentual del PIB, vas a tener que pasar por el Congreso, y eso retrazará toda la discusión”, agregó Pérez.

Jorge Quiroz, que está a unas horas de asumir la conducción de la billetera fiscal, han reiterado su intención de recortar US$6 mil millones, todo sin tocar el “gasto social” y aumentando el presupuesto a seguridad, cárceles y servicios de inmigración.

Sin embargo, Segio Lehmann, economista jefe del Bci, sostuvo al medio especializado que “las cosas a las que apunta el próximo ministro de Hacienda están lejos de ser suficientes para lograr su meta”, y que se debe revisar “cuidadosamente cuáles programas recortar y cuál es el margen para gastar de forma más eficiente”.

Y respecto a la ambición del presidente electo de entregar el país con un crecimiento del 4%, Pérez dijo a Bloomberg que las expectativas de medidas pro-crecimiento, sumado a un precio del cobre elevado debería continuar impulsando la inversión privada, pero que se necesita de “varias reformas estructurales que van más allá de, por ejemplo, solo agilizar la inversión”.