“Vamos a entregar la posta como Gobierno, en condiciones económicas sustantivamente mejores que nosotros enfrentamos al inicio”, dijo hoy el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, en referencia al traspaso de mando al presidente electo José Antonio Kast en marzo del 2026.
Las declaraciones fueron hechas luego de conocerse la mejora en las perspectivas económicas entregadas por el Banco Central.
Entre las cosas que más destacan los economistas, es el hecho de que la inflación ha caído más rápido de lo proyectado en el informe de septiembre y que se lograría alcanzar la meta del 3% durante el primer trimestre de 2026.
Dato relevante si se considera que en el informe anterior, el instituto emisor preveía que la inflación convergería a fines del próximo año.
Sobre el Producto Interno Bruto (PIB), el órgano liderado por Rosanna Costa proyectó para el cierre de este año un crecimiento del 2,4%, mientras que para 2026 elevó el rango desde 1,75% – 2,75% en el documento de septiembre al 2% – 3% en el análisis publicado hoy.
Para 2027 en tanto, el rango se mantiene entre 1,5 y 2,5%.
Grau afirma que entregarán el Gobierno a Kast con una economía “mejor”
Al respecto, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, dijo que este Gobierno entregará las finanzas a José Antonio Kast en un buen pie.
“Vamos a entregar la posta como Gobierno, en condiciones económicas sustantivamente mejores que nosotros enfrentamos al inicio (…) Las familias van a seguir teniendo aumento de los salarios por sobre la inflación”, concluyó el jefe de las finanzas públicas.
Otros elementos destacados del IPoM incluyen un mayor precio promedio del cobre para 2026, lo que permitiría reducir el déficit de cuenta corriente esperado para ese año.
La Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) crecería 7% en 2025 y 4,9% en 2026, cifras superiores a las estimadas en el informe de septiembre pasado, que proyectaban alzas de 5,5% y 4,3%, respectivamente.
Rodrigo Montero, economista y decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, también celebró las ventajas en las que se traduce este mejor escenario —menos inflación y más PIB— para los hogares.
“Con una inflación anclada al 3%, significa una economía donde el costo de la vida crece a un ritmo que es llevadero”, según Montero.
Por su parte, el estratega de inversiones de Zurich, Gustavo Yana, resaltó que los últimos datos del IPC en octubre y noviembre “confirmaron un escenario consistente de desinflación hacia la meta” del 3%.
Con todo, el principal riesgo interno para la inflación, ya en un escenario post elecciones, “es que la economía muestra una recuperación más acelerada a la anticipada (…) conducida por aceleraciones en consumo e inversión”, advirtió el equipo de investigación financiera de Scotiabank en Chile.