Las exportaciones lácteas chilenas cerraron 2025 con un máximo histórico de 324,2 millones de dólares, consolidando la expansión del sector en los mercados internacionales y fortaleciendo el aporte del rubro a la balanza comercial agroalimentaria del país.
De acuerdo con el Centro de Información Láctea, entidad sectorial que opera desde Osorno, en la región de Los Lagos, el desempeño exportador estuvo impulsado por una mayor demanda en mercados estratégicos como México, Estados Unidos y Brasil, destinos que concentraron una parte relevante de los retornos generados por la industria.
Durante el período, la oferta exportable nacional llegó a 40 países, con una canasta encabezada por leche en polvo, leche condensada y quesos.
México recuperó el liderazgo entre los destinos de exportación tras incrementar en 59% el valor de sus compras, mientras que Estados Unidos registró un alza de 6%.
Brasil, en tanto, anotó el mayor crecimiento relativo, con un incremento de 130% en sus importaciones de productos lácteos chilenos, impulsado por la demanda de leche entera en polvo.
El presidente de Exporlac, Guillermo Iturrieta, valoró el resultado, aunque advirtió que uno de los desafíos del sector es avanzar hacia una matriz exportadora con mayor participación de productos de valor agregado, capaces de generar mayores márgenes y reducir la exposición a las fluctuaciones de precios internacionales propias de commodities, como la leche en polvo.
Agrega que el crecimiento exportador de la industria láctea genera efectos en la economía regional, especialmente en Los Lagos, al dinamizar una cadena productiva que aporta empleo y actividad en zonas donde la producción lechera tiene una alta relevancia económica.
El informe también evidenció una diversificación de mercados, con la incorporación o consolidación de destinos como Líbano para leche en polvo; Túnez, Australia, Hong Kong y Marruecos para mantequilla; además de Bangladesh y Egipto para preparados alimenticios infantiles, reflejando una estrategia de expansión comercial orientada a ampliar la base de compradores y fortalecer el posicionamiento internacional de la industria láctea chilena.