La Megarreforma entra a Hacienda con un acuerdo bajo fuego: El Gobierno suma al PPD y tensiona a la oposición
La Megarreforma entra este jueves a la Comisión de Hacienda del Senado con un avance legislativo y un problema político. El proyecto ya superó su revisión en Medio Ambiente y Trabajo, pero llega a la etapa más sensible de su discusión particular marcado por el acuerdo que el Gobierno alcanzó con senadores del PPD para modificar la invariabilidad tributaria, una de las normas más resistidas de la iniciativa.
El entendimiento, anunciado este miércoles, cambia la propuesta original del Ejecutivo. La invariabilidad ya no operaría como un beneficio general de 25 años para grandes inversiones, sino como un mecanismo escalonado según el monto del proyecto: 10 años para inversiones menores, 15 años para tramos intermedios y hasta 25 años para iniciativas de mayor tamaño.
Además, quienes accedan al régimen deberán pagar una sobretasa de 1,5 puntos al impuesto corporativo. Con ese ajuste, el Gobierno busca reducir uno de los flancos constitucionales que había levantado la oposición, mientras intenta asegurar apoyos antes de la votación en Sala, prevista para el 15 de julio.
El acuerdo, sin embargo, no cerró la controversia. Por el contrario, abrió una nueva tensión dentro de la oposición: mientras el PPD descartó recurrir al Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria, parlamentarios de la DC, el Frente Amplio y el PS cuestionaron el entendimiento y mantuvieron viva la opción de acudir al TC por otros puntos del proyecto.
La iniciativa, presentada por el Gobierno como proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Social, fue aprobada en general en el Senado por 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. Ese resultado permitió iniciar la revisión artículo por artículo, pero también dejó en evidencia el margen estrecho con el que el Ejecutivo enfrenta la recta final de la tramitación.
En ese escenario, Hacienda aparece como el último gran filtro antes de la Sala. Allí se revisan los puntos tributarios y fiscales más relevantes de la Megarreforma, desde la rebaja del impuesto corporativo hasta las compensaciones asociadas al proyecto. El Gobierno llega con una negociación abierta; la oposición, con una fractura expuesta.
El acuerdo que cambia el tablero
El entendimiento establece que las inversiones desde US$50 millones accederán a 10 años de invariabilidad, mientras que los plazos aumentarán según la magnitud del proyecto. Además, quienes se acojan al régimen deberán pagar una sobretasa adicional de 1,5 puntos al impuesto corporativo.
En una declaración recogida por CNN Chile Radio, Celis sostuvo que el objetivo fue atraer inversión “evitando que ello significara entregar privilegios sin control o limitar las facultades del Estado”.
El acuerdo también tiene un efecto político inmediato: los senadores del PPD descartaron recurrir al Tribunal Constitucional por este punto. Sin embargo, el propio texto de la colectividad dejó abierta la posibilidad de acudir al TC por otras materias del proyecto, incluidas normas medioambientales.
Para el Gobierno, el entendimiento representa una señal de avance antes de que la iniciativa llegue a Hacienda, la comisión donde se jugará parte relevante del contenido tributario y fiscal de la Megarreforma.
Una oposición bajo tensión
El costo del acuerdo se sintió de inmediato en la oposición. Desde la DC, el senador Iván Flores cuestionó duramente al PPD y acusó que la colectividad dejó desarticulado al sector frente a una reforma que, a su juicio, sigue siendo riesgosa.
“No sabemos cuál fue el precio del PPD por haberse vendido a este intento de pirquineo que el Gobierno ha estado intentando concretar”, dijo Flores.
El parlamentario sostuvo que el acuerdo fue alcanzado de manera unilateral y afirmó que deja a la oposición “en la estacada” para enfrentar el debate de fondo sobre el financiamiento y los efectos de la iniciativa.
Las críticas también llegaron desde el Frente Amplio. La senadora Beatriz Sánchez lamentó el entendimiento entre el PPD y Hacienda, pero aseguró que eso no detiene las conversaciones opositoras para evaluar una presentación ante el Tribunal Constitucional.
“Vamos a levantar la mejor propuesta para llevar esta iniciativa al Tribunal Constitucional porque vemos que hay vicios de inconstitucionalidad en el proyecto que vamos a estar votando el próximo 15 de julio”, dijo Sánchez al mismo medio.
El PPD también enfrenta ruido interno
La tensión no quedó solo entre partidos. Sectores del propio PPD también cuestionaron la forma en que se alcanzó el acuerdo con el Gobierno.
La bancada de concejales y la Mesa Regional Metropolitana del partido advirtieron que una decisión de ese nivel no puede adoptarse sin una discusión previa con la Dirección Nacional, la Comisión Política y la militancia.
“Cuando una bancada actúa sin deliberación interna en materias que comprometen la línea opositora, la identidad programática y la imagen pública del PPD, se debilita la confianza interna y se entrega una señal confusa a la ciudadanía”, señalaron desde la mesa regional.
El reclamo refleja el dilema que cruza a parte de la centroizquierda en esta etapa: negociar cambios para moderar el proyecto o mantener una línea de oposición más dura frente a una iniciativa que consideran regresiva y con riesgos constitucionales.
La ruta hacia Hacienda
La Megarreforma llega a este punto tras superar su discusión en Medio Ambiente y Trabajo. Según informó el Senado, la Comisión de Medio Ambiente revisó 207 indicaciones y aprobó, entre otros puntos, normas vinculadas a indemnizaciones económicas estatales en caso de que un tribunal revoque una Resolución de Calificación Ambiental.
Luego, la Comisión de Trabajo despachó el proyecto y lo derivó a Hacienda. En esa instancia, el Gobierno logró un acuerdo sobre la franquicia tributaria del Sence, tras reformular su propuesta y abrir espacio a un nuevo porcentaje de descuento para capacitación laboral.
El ministro Quiroz valoró ese avance y sostuvo que el trabajo permitió llegar a una “mejor política pública”, mientras que el presidente de la Comisión de Trabajo, Luciano Cruz-Coke, afirmó que la votación mostraba que una parte de la oposición estaba dispuesta a sumarse a la reforma.
Ahora, el proyecto entra a Hacienda con dos señales simultáneas: el Gobierno logró abrir negociaciones en materias sensibles, pero cada acuerdo parece reordenar también las tensiones dentro de la oposición.
El TC sigue sobre la mesa
Aunque el entendimiento con el PPD reduce la presión sobre la invariabilidad tributaria, no elimina la amenaza constitucional. Las críticas desde la DC y el Frente Amplio muestran que el TC sigue instalado como una herramienta política y jurídica en la recta final del debate.
La oposición aún mantiene reparos sobre otros puntos de la Megarreforma, especialmente en materias ambientales y tributarias. En paralelo, el Ejecutivo busca convertir acuerdos parciales en votos suficientes para sostener la iniciativa en la Sala del Senado.