Empresa más poderosa del mundo sabe de Chile: El guiño de jefe de Nvidia al sueño tecnológico de Kast
By Angel Valdes 3 horas ago
En medio de la explosión global de la nueva revolución industrial, la inteligencia artificial (IA), pocas empresas concentran actualmente tanto poder e influencia tecnológica como Nvidia.
La empresa estadounidense, convertida en pieza clave de la revolución de la IA -gracias a sus procesadores y plataformas utilizadas por gigantes como OpenAI, Microsoft, Meta y Google-, se ha transformado en la más codiciada del mundo en materia de infraestructura tecnológica.
Y ahora, desde la propia compañía, dejaron claro que saben que Chile podría ser un eventual protagonista del futuro digital de América Latina.
En entrevista con BioBioChile, el director de Nvidia para Latinoamérica, Marcio Aguiar, aseguró que Chile “tiene condiciones favorables en energía solar y eólica, además de estabilidad y conectividad regional”, factores que —según afirmó— posicionan al país “muy bien para convertirse en un hub relevante de infraestructura de IA en América Latina e incluso a nivel global”.
Sus declaraciones del profesional -catalogado por Bloomberg Línea como una de las personalidades más influyentes de la región- toman impulso considerando que el presidente José Antonio Kast apunta una estrategia para atraer grandes empresas tecnológicas, centros de distribución y proyectos de innovación para que inviertan en nuestro territorio.
Es más: en el marco del plan Choose Chile, el Mandatario encomendó a principios de mayo al canciller, Francisco Pérez Mackenna; y a la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Ximena Lincolao, visitar a ejecutivos de Nvidia y Google en Silicon Valley, polo de las grandes tecnológicas del mundo ubicado en San Francisco, Estados Unidos.
Conforme a la Cancillería, en la cita con Nvidia abordaron la aceleración del desarrollo de la IA, las capacidades para su uso en Chile y la importancia “para impulsar el crecimiento, la seguridad y gestión del talento y capital humano”.
“Chile podría convertirse en un hub para la IA en América Latina e incluso a nivel global”
Marcio Aguiar (58) posee más casi tres décadas de experiencia en ventas en el sector tecnológico y trabaja hace más de 16 años en Nvidia.
Actualmente es el director responsable de la división Enterprise de la firma en la región. Lidera iniciativas que llevan innovación tecnológica a las corporaciones mediante técnicas de IA, como agentes autónomos, robótica, ciudades inteligentes, simulaciones industriales o fábricas de IA.
El licenciado en Administración por la Loyola Marymount University abordó con BioBioChile el impacto de la IA; y dejó claro que conoce las ventajas que tiene Chile por sobre los países vecinos para abrir las puertas a la inversión en el sector.
-¿Cuál considera que es el país de Latinoamérica que, de momento, está entendiendo mejor el negocio de la inteligencia artificial?
“Hoy vemos avances importantes en varios mercados, pero Brasil, México y Chile destacan por razones distintas. Brasil ha logrado construir un ecosistema robusto de adopción empresarial y desarrollo tecnológico; México está acelerando mucho en manufactura, servicios financieros y centros de datos; y Chile ha entendido algo muy relevante: que la IA no solo es software, sino infraestructura, energía y política pública”.
“Lo más importante es que los países que liderarán no serán necesariamente los más grandes, sino los que logren conectar talento, energía, conectividad y visión de largo plazo”.
-La IA necesita enormes cantidades de energía ¿Chile podría transformarse en una potencia mundial gracias a sus recursos energéticos (hidráulico, solar, eólico)?
“La inteligencia artificial está cambiando la conversación global sobre energía. Los países capaces de ofrecer energía limpia, estable y competitiva tendrán una ventaja estratégica enorme para atraer infraestructura digital y centros de datos de próxima generación”.
“Chile tiene condiciones favorables en energía solar y eólica, además de estabilidad y conectividad regional. Eso lo posiciona muy bien para convertirse en un hub relevante de infraestructura de IA en América Latina e incluso a nivel global”.
-¿Cuál cree que será el mayor error que cometerán las empresas latinoamericanas frente a la inteligencia artificial?
“Esperar demasiado, muchas compañías todavía ven la IA como un proyecto experimental o algo reservado para grandes tecnológicas, cuando en realidad ya es una herramienta de competitividad. El mayor riesgo no es adoptar IA y equivocarse; el mayor riesgo es quedarse inmóvil mientras el mercado cambia alrededor de ellas”.
“También será un error pensar que esto se trata únicamente de tecnología, la transformación real implica cultura, capacitación y liderazgo empresarial”.
-¿Cuál es el trabajo que usted cree que la inteligencia artificial eliminará primero en Latinoamérica?
“Más que eliminar profesiones completas, la IA va a automatizar tareas repetitivas y predecibles. Los primeros impactos se verán en actividades administrativas, captura de datos, soporte básico al cliente y procesos operativos muy rutinarios. Pero históricamente, cada revolución tecnológica transforma empleos y crea otros nuevos, la diferencia ahora es la velocidad. Por eso el desafío más importante para América Latina será capacitar a las personas para trabajar junto a la IA, no competir contra ella”.
“La IA procesa información, pero no reemplaza criterio, liderazgo o capacidad de negociación”
La tecnológica anunció la semana pasada que obtuvo un beneficio neto de US$58.321 millones en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, un 210% más interanual. Incrementó además su facturación un 85% con respecto al mismo tramo del año pasado, hasta US$81.615 millones.
Si hace varios años, la compañía era reconocida por la venta de tarjetas gráficas enfocadas en la computación de escritorio y “gamer”, los datos confirman que su principal negocio son los centros de datos, donde facturó US$75.200 millones en el primer trimestre de su año fiscal 2027, un 92% más.
Las acciones de Nvidia, que arrasa como la empresa más valiosa del mundo, han subido 20% en lo que va del año. Y por si fuera poco, su capitalización asciende a US$5,41 billones de dólares.
Para Aguiar, dentro de poco las empresas no preguntarán si usan o no la IA, sino que recordarán “cómo lograron operar alguna vez sin ella”.
-¿Qué le diría hoy a una persona de 40 o 50 años que siente miedo de ser reemplazada por inteligencia artificial?
“Le diría que la experiencia humana seguirá siendo extremadamente valiosa. La IA puede procesar información, pero no reemplaza criterio, liderazgo, empatía o capacidad de negociación. Las personas que combinan experiencia profesional con nuevas herramientas de IA tendrán una ventaja enorme. No estamos entrando en una era donde las personas desaparecen del trabajo; estamos entrando en una era donde quienes aprendan a utilizar IA serán mucho más productivos y competitivos. Nunca ha sido tarde para adaptarse a una nueva tecnología”.
-¿Cuál cree que será el primer gran shock social provocado por la IA en América Latina?
“Creo que el primer gran cambio será la velocidad con la que las personas y las empresas comenzarán a interactuar con inteligencia artificial en su vida cotidiana y en el trabajo. Vamos a ver organizaciones tomando decisiones más rápido, automatizando procesos y ofreciendo servicios mucho más personalizados. Eso generará una transformación importante en la manera de trabajar y en las habilidades que las empresas comenzarán a valorar”.
“Más que verlo como un desafío negativo, creo que es una gran oportunidad para que América Latina aumente su productividad, impulse la innovación y desarrolle nuevos modelos de negocio. Las compañías que empiecen a experimentar e integrar IA desde ahora tendrán una ventaja importante en los próximos años”.
-Por último ¿Tiene alguna predicción sobre la IA para 2030 que hoy suene exagerada?
“Algo que hoy parece exagerado es pensar que la IA se convertirá en una infraestructura tan esencial como internet o la electricidad, pero hacia allá vamos. En pocos años, las empresas no preguntarán si usan IA, sino cómo lograron operar alguna vez sin ella”.
