Klaus Schimdt-Hebbel y exfiscal Gajardo lapidan proyecto que conmuta penas a delincuentes
En una carta firmada por ambos, además señalaron que el proyecto, en los hechos, «deroga la pena de cadena perpetua en nuestro país».
El economista Klaus Schimdt-Hebbel y el exfiscal Carlos Gajardo firmaron juntos una carta en la que cuestionaron duramente el proyecto de ley que busca conmutar penas a criminales que cumplan condenas de cárcel, y que tengan enfermedades terminales, crónicas o que tengan una edad avanzada.
En la carta publicada en El Mercurio, señalaron que “a pesar de que se ha intentado hacer creer que el proyecto favorece solo a condenados con enfermedades terminales, este proyecto permite la libertad de otros condenados perfectamente sanos o con enfermedades menores”.
A su vez, aseguraron que “esta norma permite que una asesina serial como María del Pilar Pérez o un violador sistemático de derechos humanos como Miguel Krassnoff recuperen su libertad tan pronto esta ley sea publicada en el Diario Oficial. Permite también que el sicópata de Alto Hospicio, Julio Pérez Silva, y Mauricio Hernández, condenado por el homicidio de Jaime Guzmán, recuperen su libertad apenas cumplan los 70 años“.
“En todos estos casos el cumplimiento de las condenas en el domicilio de los condenados debe ser decretada de oficio por los tribunales sin que sea requisito acreditar enfermedad alguna. Como se puede apreciar, esta norma en los hechos deroga la pena de cadena perpetua en nuestro país“, sostienen.
También advierten que “por si lo anterior no bastara, el proyecto de ley permite también que cualquier condenado, por cualquier tipo de delito, sin importar la edad que tenga, pueda pedir el mismo beneficio si acredita tener una enfermedad crónica (asma, diabetes, hipertensión u otra), que no pueda ser tratada adecuadamente estando en prisión. Ello, en la práctica, ocurrirá en la gran mayoría de los casos y evidentemente alentará a intentar exagerar diagnósticos médicos para obtener tan ansiado beneficio”.
“Si lo que el Senado ha querido es tratar la situación de los enfermos terminales que están cumpliendo condena y la posibilidad excepcional de que ellos, en casos calificados, puedan pasar sus últimos días en su domicilio, dicha situación ya se encuentra prevista en nuestro ordenamiento: por una parte, mediante la vía judicial, existiendo diversos pronunciamientos en ese sentido de la Corte Suprema, y por otra, mediante la utilización del mecanismo del indulto presidencial”, agregaron.
Finalmente, consignaron que “por supuesto, la excarcelación injustificable de criminales peligrosos también pone en peligro las vidas de las miles de familias afectadas por los crímenes perpetrados contra las víctimas directas. Finalmente, una encuesta reciente muestra que el 92% de los chilenos se opone a excarcelar a asesinos y violadores. Por todas estas consideraciones, nosotros, desde nuestras respectivas experiencias vitales, hacemos un llamado encarecido al Congreso, y especialmente al Senado, a rechazar este proyecto de ley que se está proponiendo o cualquier modificación que pudiese ser introducida”.